Piezas Sueltas
EL Mecánico
El ser humano tiene por naturaleza hacer un análisis de todo lo que sucede en su entorno, tenga o no tenga todos los elementos y menos aún se haya tomado el tiempo de investigar aquello que juzga, más bien sus opiniones se basan en lo que ven de pasadita, de las charlas con los amigos o los vecinos y de aquello que le llama la atención de lo que se difunde en los medios de comunicación y en esta era, en las redes sociales.
El tema más comentado en estos momentos es la entrevista que le hacen al “Chapo” Kate del Castillo y Sean Penn.
Sociedad y medios condenan el hecho cuando existen antecedentes de que otros periodistas se han entrevistado con delincuentes del mismo nivel de Joaquín Guzmán Loera. Tal vez Kate del Castillo y Penn no sean reporteros certificados, pero como miembros activos del mundo del espectáculo y especialistas en crear historias, creo que –en el estricto sentido profesional- tienen validez sus acciones. A pesar de todo lo que se diga, los actores se llevaron una exclusiva que muchos periodistas hubieran querido tener.
Volviendo a temas más locales, les comento que está circulando una nueva encuesta y no lo cansaré hablando de los resultados, en las últimas fechas, a estos sistemas de medición se les ha caído la credibilidad. (Tal vez las encuestadoras deberían hacer una encuesta para saber quién cree en sus resultados). En estos días las casas encuestadoras son como los Oxxos, hay una en cada esquina así que la idea de hacer evaluaciones a la media no es descabellada.
Un servidor tiene por costumbre platicar con personas desconocidas que por casualidad coincidimos o en el café o en la fila del banco o pagando los servicios públicos, donde la opinión de ellos es muy diferente a lo que reflejan los resultados de estas encuestas, aunque la fuente sea una de las más prestigiadas del país.
En este sentido, si hay algo que al pueblo le sobra es memoria. Hay un dicho que dice que “Podré olvidar lo que me hiciste, más no cómo me hiciste sentir”; le comento esto porque me viene a la mente un momento de hace algunos ayeres cuando Baltazar Hinojosa siendo Secretario de Educación en el Sexenio de Yarrington Ruvalcaba perdió los estribos contra unas madres de familia durante un evento educativo que se realizaba en su natal Matamoros.
El ahora aspirante a la gubernatura se puso al tú por tú con las féminas sin importarle la presencia de los medios de comunicación, funcionarios, padres de familia y niños ahí presentes que veían “el pancho”; fue patético ver como el Bache enrojecía, como perdía los estribos ante los cuestionamientos de esas mujeres.
Yo, testigo de ese acontecimiento me pregunto si eso paso con un problema “doméstico”, cómo reaccionará Balta con todas las broncas que tiene el estado, broncas fuertes y de las cuales los tamaulipecos exigimos una solución como en el caso de la inseguridad. Seguramente tratará de resolverlos a base de gritos.
Creo, tengo la certeza de que una encuesta jamás reflejará el sentir de la población. Creo que la ley debe cambiar y dejar que aquellos que buscan un cargo político de esta magnitud, de dirigir el destino de todo un estado debe de andar suelto, deben dejarlos acercarse a la gente para la que van a gobernar, deben dejarlos mostrase cara a cara con el pueblo.
En mi humilde opinión, la sangre elitista de Baltazar Hinojosa no tiene el suficiente grosor para que el pueblo lo elija gobernador.
Desde lo que he observado por el estado, sólo hay uno de los 8 o 9 aspirantes priistas y a los que se les pueden sumar los 4 panistas que si lo sueltan al ruedo se gana al pueblo y ese sería Alejandro Guevara Cobos. El hombre tiene algo que atrae en cuanto entra a cualquier espacio, tal vez sea el saludo o que no deja de mirar a los ojos cuando dialoga o expone sus propuestas.
¿Qué es broncudo? Y qué. En las circunstancias actuales, la entidad necesita mano firme. Que la clase política teme qué papel pueda desempeñar, de que preocuparse, inteligente como lo es, Guevara Cobos haría un gran papel por recuperar la seguridad del estado, la economía, la obra pública, es seguro que el mantense sería el más interesado en hacer las cosas bien.
Siendo el más joven de todos, tengo la certeza que quiere hacer crecer su carrera política y eso sólo lo puede hacer entregando buenas cuentas a los tamaulipecos como lo ha hecho hasta ahora.
La gente de su distrito lo quiere y se lo ha demostrado tres veces. Ha recorrido el estado y se ha echado a la bolsa a los que participaron en la Consulta ciudadana “El que pregunta no se equivoca”.
En conclusión. Debe de ser la gente, las bases, quienes decidan quién debe gobernarnos. Todos quienes aspiran a un cargo de elección popular deberían tener esa oportunidad: medirse con el pueblo cara a cara, y que sea el pueblo quien decida, no una casa encuestadora por más reconocida que sea.
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