
Por La Libre
Por Edelmira Cerecedo Garcìa.
Este jueves entrarán en vigor medidas y lineamientos relacionados con las transmisiones de los eventos del Mundial 2026, una situación que ha generado inquietud entre propietarios de restaurantes, bares y pequeños comercios que ven en la fiesta futbolera una oportunidad para mejorar sus ingresos.
La preocupación no es menor. Para miles de negocios, transmitir los partidos representa una herramienta para atraer clientes, incrementar ventas y generar movimiento económico. Sin embargo, la posibilidad de sanciones por incumplir normas de transmisión podría convertirse en un obstáculo para quienes carecen de los recursos necesarios para cubrir permisos, licencias o requisitos que en muchos casos resultan costosos.
Si bien es importante respetar los derechos comerciales y de transmisión, también es necesario analizar el impacto que estas disposiciones tendrán en la economía local. Los pequeños establecimientos no cuentan con la capacidad financiera de las grandes cadenas comerciales, pero sí generan empleos, pagan impuestos y contribuyen diariamente al desarrollo económico de sus comunidades.
El Mundial debería representar una oportunidad para todos, no solamente para quienes tienen la capacidad de absorber costos adicionales. En ciudades y municipios donde la actividad económica enfrenta dificultades, limitar la posibilidad de que negocios aprovechen el entusiasmo futbolero podría traducirse en menores ingresos para cientos de familias.
Las autoridades y los organismos responsables aún están a tiempo de buscar mecanismos que permitan proteger los derechos de transmisión sin asfixiar a los pequeños empresarios. El verdadero éxito del Mundial no debe medirse únicamente por los estadios llenos o la audiencia televisiva, sino también por la capacidad de generar beneficios para la economía local.
Porque cuando una regulación termina afectando a quienes buscan trabajar y salir adelante, la discusión deja de ser deportiva y se convierte en un asunto de justicia económica.
UAT
Más allá de una simple certificación, la entrega de la Indicación Geográfica Protegida a los productores de la Cuera Tamaulipeca representa un logro histórico para Tamaulipas. El trabajo conjunto entre la UAT, los artesanos y las instituciones demuestra que cuando academia, gobierno y sociedad suman esfuerzos, se pueden proteger las tradiciones y al mismo tiempo generar desarrollo económico. Un reconocimiento que dignifica el talento de las familias de Tula y abre nuevas oportunidades para que este símbolo de identidad tamaulipeca trascienda fronteras.
Tamaulipas apuesta al futuro
La llegada del Parque Eólico “El 24” a Mier confirma que Tamaulipas sigue posicionándose como un referente nacional en energías renovables. Más allá de la inversión de más de 250 millones de dólares, destaca el impacto social que traerá consigo mediante empleos, becas y oportunidades para las familias de la región.
La apuesta por la energía limpia no solo fortalece la economía estatal, también demuestra que es posible atraer inversión sin perder de vista el cuidado ambiental y el bienestar comunitario. Un proyecto que refleja confianza en Tamaulipas y en su potencial de crecimiento sostenible.
Paty Chío y el Mante bajo el agua.
Mientras decenas de familias enfrentaban calles inundadas, charcos convertidos en trampas para automovilistas y riesgos constantes para peatones, la alcaldesa Paty Chío continuó con su agenda pública como si la emergencia fuera un asunto secundario.
La ciudadanía no esperaba discursos ni fotografías; esperaba presencia, coordinación y respuestas. Cuando una ciudad colapsa con cada lluvia, ya no se trata de un fenómeno natural, sino de una falta de planeación, mantenimiento e inversión en infraestructura pluvial.
Los mantenses tienen derecho a preguntarse dónde están los resultados de los recursos públicos cuando las mismas calles vuelven a inundarse una y otra vez. Más aún cuando los accidentes y daños materiales comienzan a formar parte de la rutina cada temporada de lluvias.
Gobernar implica estar donde más se necesita. En momentos de crisis, la prioridad debe ser atender a la población, supervisar las acciones de emergencia y dar la cara a quienes sufren las consecuencias. Porque mientras los ciudadanos sorteaban calles convertidas en ríos, la ausencia de liderazgo fue tan evidente como las inundaciones mismas.
El Mante merece soluciones de fondo, no explicaciones de ocasión en su insistente búsqueda de la reelección…..Se los dejo de tarea.

