La banca no es eterna

El Patinadero

Juan Antonio Montoya Báez

Inició el registro de los coordinadores de la defensa de la transformación y la soberanía; un burdo eufemismo para designar a los ungidos de donde saldrán los próximos candidatos a las gubernaturas.Los registros arrancaron este lunes 22 y concluirán el 27 de junio, una maniobra que busca aceitar la maquinaria de Morena en cada entidad y hacer campaña anticipada sin pudor alguno.Todo esto ocurre ante la cómplice ceguera de las autoridades electorales, que prefieren cerrar los ojos por temor a una nueva embestida del régimen que hoy controla los hilos del país.Este lunes 22 de junio arrancó el desfile con Aguascalientes, Campeche, Baja California y Baja California Sur; el martes tocará el turno a Chihuahua, Colima y Guerrero; el jueves irán Michoacán, Nayarit y Nuevo León; el viernes los registros corresponden a Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí y Sonora; mientras que el sábado cerrarán Sinaloa, Tlaxcala y Zacatecas.Bajo esta tónica se espera una pasarela saturada de suspirantes por entidad, quienes en teoría deberán someterse a un proceso de eliminación bajo las supuestas y severas reglas internas de la escuadra guinda.La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel Reyes, promete con ligereza que no habrá espacio para el nepotismo ni para la corrupción en la selección de los abanderados.Las palabras son fáciles de pronunciar pero imposibles de sostener, para muestra basta ver cómo doblarán las manos en San Luis Potosí, donde la candidatura —y casi segura ganadora— está apartada para la senadora Ruth Miriam González Silva, esposa del actual gobernador Ricardo Gallardo Cardona.El famoso “Pollo” controla el estado con un puño tan cerrado que se puede dar el lujo de ganar la elección incluso sin las siglas de Morena, por lo que esta será la primera prueba de fuego para la dirigencia nacional y la van a reprobar; postularán a Ruth Miriam González Silva bajo el membrete del PVEM y la cúpula morenista se lavará las manos argumentando que no es su candidata directa, justificarían el atropello como parte de las negociaciones de la coalición.Ariadna Montiel Reyes se echó a cuestas una tarea monumental al asegurar que su partido actuará de inmediato frente a candidatos, gobernantes y legisladores a los que se les comprueben actos de corrupción o nexos con el crimen organizado. La lideresa jura que la llamada Cuarta Transformación no será un manto protector para políticos con negros antecedentes, al tiempo que rechaza cualquier infiltración delictiva. Sin embargo, el discurso naufraga ante una estrategia electoral caprichosa y carente de toda moralidad.El botón de muestra más escandaloso es el del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya; sobre él pesan severos señalamientos de corrupción y complicidad con el Cártel de Sinaloa desde el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, y jamás se procedió en su contra.Tuvo que venir un obús directo desde el gobierno federal de los Estados Unidos exigiendo su detención y extradición para evidenciar el nivel de protección que le brindan; hoy el sinaloense se encuentra prácticamente desaparecido y cobijado por el manto del gobierno federal que se niega a entregarlo.Frente a esto, Ariadna Montiel Reyes justifica el caso, minimiza el escándalo y alega de forma simplista que se trata de una “narrativa negativa” construida por la oposición para afectarlos electoralmente.Morena es un partido que se contaminó y descompuso a una velocidad récord, su putrefacción se dio más por las transas de sus propios integrantes que por los golpes de unos contrincantes que nunca supieron armar un discurso competitivo. Por todos lados brota el fango: alcaldesas que fingen secuestros para ocultar el robo de 40 millones de pesos, senadores implicados en el huachicol, políticos bajo proceso penal y funcionarios que se enriquecieron brutalmente a la sombra del poder.Hoy tenemos alcaldes, gobernadores y diputados federales que ya perdieron la visa y están en la mira de las agencias de Estados Unidos, temblando ante la posibilidad de que se anuncie una orden de extradición por sus relaciones peligrosas.Al ritmo que van, si Ariadna Montiel Reyes cumpliera de verdad con su purga interna, se quedaría sin equipo tras recibir tarjetas rojas al por mayor. Quizá va siendo hora de que volteen a ver a los suplentes; es ahí donde cobra verdadera importancia la presencia de quienes se quedaron esperando una oportunidad en la banca, la cual, por fortuna para el estado, no tiene por qué ser eterna.Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…Contacto:
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