El teatro de la alternancia

El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez

 La alcaldía de Reynosa piensa que le queda chica, y ni siquiera se molesta en disimularlo. Su mirada está clavada, con una ambición sin límites, en la gubernatura desde hace años.Es una carrera que inició a la sombra de una familia que ya se apoderó de la silla estatal; un sexenio perdido donde no hubo avance, sino el cóctel perfecto para el retroceso.Aquella administración panista no gobernó, dio una cátedra de cómo paralizar el crecimiento de una entidad, superaron con creces la rapacidad de cualquier gestión priista precedente.Por supuesto, fueron los herederos de EGIDIO TORRE CANTÚ, quien entregó el estado al panismo a cambio de impunidad y el pacto funcionó: es el único exmandatario que no arrastra expedientes por peculado o vínculos con el crimen organizado.EGIDIO huyó millonario a Nuevo León, pero sus garras siguen en Ciudad Victoria; sus visitas son tan persistentes como sus negocios, pues sigue siendo proveedor de la actual administración estatal, lo que es un secreto a voces que todos fingen ignorar.Ahora, ante la inminencia de la elección local, Morena se dice obligada a ganar terreno para pavimentar el camino a la gubernatura. Sin embargo, en Reynosa y en todo Tamaulipas, lo que se vive es un lodazal de intereses y una ambición desmedida por administrar la riqueza pública.El sexenio pasado fue el feudo de FRANCISCO JAVIER GARCÍA CABEZA DE VACA y su esposa MARIANA GÓMEZ LEAL. Hoy, su hermano JOSÉ RAMÓN GÓMEZ LEAL “JR”, es senador por Morena y suspira por la gubernatura.La familia salta de un partido a otro, de la derecha rancia a una supuesta izquierda que no es más que una falacia; al final, son las familias de siempre repartiéndose el botín: municipios, presupuestos y cuotas de poder.Aunque las encuestas coloquen a “JR” en una posición privilegiada para la alcaldía de Reynosa, él desprecia el cargo, pues vive obsesionado con repetir la hazaña de su cuñado: mantener la gubernatura dentro del mismo clan familiar con apenas seis años de diferencia, pero su sueño se debilita.Su principal protector, el senador ADÁN AUGUSTO LÓPEZ, camina bajo la sombra de señalamientos que lo vinculan con estructuras del Cártel Jalisco Nueva Generación.JOSÉ RAMÓN pretende volver a la carga, pero su estrategia es torpe, en lugar de enfrentar a sus verdaderos adversarios políticos, decidió declarar la guerra a la prensa estatal con un “escopetazo” generalizado. El disparo fue inútil, pero la respuesta que recibió amenaza con despedazar sus aspiraciones.Morena tiene la obligación de revisar sus filas y dejar de seleccionar candidatos obviando pasados oscuros.Solo en la surrealista política de Tamaulipas se acepta que un exgobernador de derecha y un senador de “izquierda” sean cuñados que fingen un pleito que nadie se traga. En Morena no hay imposibles: el cuñado del mayor depredador presupuestal en la historia del estado bien podría ser su abanderado.Es una política de ficción y una realidad terrible donde la ambición no conoce obstáculos. El viento pretende dar la vuelta, pero no trae cambio, solo los mismos odios y las mismas ganas de saquear.De todo esto tienen la  culpa los partidos, Morena puede ganar la elección estatal con cualquier candidato y está en ellos no equivocarse en municipios o entidades, hacer una verdadera purga de aquellos colados que se introdujeron hasta la médula al comprar posiciones y obtener privilegios a base de dinero y negocios oscuros.El JR involucrado en el control de las aduanas, contrabando y huachicol, otros alcaldes con la sombra de la delincuencia organizada y listos para la reelección, siempre con la bendición suprema de la 4T, donde algunos líderes no entienden que los ciudadanos exigen un verdadero cambio y no permitan ser la cueva de Alibaba, reforzada con los mejores ladrones y otros delincuentes.Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…Contacto:patinadero@hotmail.com

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