Obreros piden ajusten salario mínimo de acuerdo a aumentos de la canasta básica
Por Ramon Mendoza S

Ciudad Victoria, Tam.-A unos cuantos días del cierre del primer mes del año los obreros pertenecientes a la CROC en Victoria siguen resistiendo los efectos de la carestía y el alza a los productos básicos por lo que es inminente que la cuesta de enero se prolongue hasta febrero según estimación formulada por Lorenzo Balderas Castillo.
Sobre todo para los obreros de la rama de la construcción ya que el aumento al salario mínimo que se anunció antes de finalizar el 2017 ha sido pulverizado por la cascada de aumentos a los productos básicos y la falta de empleos.
El dirigente de la Unión de Obreros y Trabajadores de la rama de la construcción que incluye albañiles, carpinteros, hiecesos, plomeros y jornaleros adheridos a la CROC, advirtió al aumentar la gasolina y los demás carburantes se detona un aumento en cascada de todos los servicios al igual de los productos.
Recordó que desde el mes de diciembre, los productos de la canasta básica aumentaron más de un cinco por ciento en promedio, aunque los productos de exhibidor, como panes, refrescos, abarrotes, cigarros, lácteos y dulces, lo hicieron entre 10 y 18 puntos, por lo que la cuesta de enero comenzó mucho antes y es posible que se prolongue hasta febrero o marzo.
Señalo que partir del primero de enero del 2018 una familia mexicana tiene que trabajar 23 horas para tener acceso a una alimentación balanceada.
Además de una pérdida del poder adquisitivo que ha llegado al 78.9 por ciento.
“Y si una familia quisiera adquirir una canasta básica constitucional, tendrían que trabajar, cerca de 47 horas. Eso implicaría que todos los miembros de una familia tengan que trabajar para comprar los alimentos básicos” objeto.
Es decir, los productos de la canasta básica se han vuelto inalcanzables para el sector obrero, y quien gana un salario mínimo de 94.10 pesos, quizá le alcanzará para adquirir un kilo de tortillas, un atún, un jitomate y una cebolla, dejando fuera gastos de transporte, educación y vivienda, ropa, zapatos y servicios.
En contraste con el gas lp y la gasolina los precios a la baja fueron la papa y otros tubérculos, aguacate, carne de cerdo, calabacita, otros alimentos cocinados, artículos de maquillaje, carne de res y galletas.

