
El Patinadero
Juan Antonio Montoya Báez
Los hombres y mujeres del gabinete estatal muestran comportamientos distintos: algunos exhiben abiertamente su ambición, mientras otros guardan silencio rumbo al 2027, aunque por dentro quieran gritar su deseo de gobernar un municipio. En esta ocasión, el foco está sobre Ciudad Victoria.Dos personajes, dos posturas y dos cartas que, se quiera o no, figuran como probables aspirantes de Morena y el PVEM para la alcaldía capitalina.Primeramente, destaca Karl Heinz Becker Hernández, titular de Seduma, quien descartó rotundamente buscar una candidatura para cualquier puesto de elección popular: “A mí no me van a andar viendo en ‘eventitis’, ni tapando baches, ni haciendo rifitas en Facebook, ni regalando tapitas de huevo después de las cinco de la tarde y esas cosas; nada de eso haré”.Becker afirmó que no le interesa distraerse de sus labores institucionales: “Yo ahorita estoy muy contento, tengo apenas dos meses y poquito ahí en donde estamos. Me tengo que enfocar en mi trabajo, en la responsabilidad que me dio el gobernador”. Sostuvo que lo primordial es mejorar los indicadores de la dependencia y cumplir con la encomienda del mandatario Américo Villarreal Anaya.Esas indirectas tienen dedicatoria clara para varios aspirantes en Ciudad Victoria. Por ejemplo, el diputado federal Pepe Braña es precisamente quien reparte tapas de huevo en las colonias. Quien tapa baches, organiza rifas en Facebook y además regala tinacos y sillas de ruedas es el perfil de MC, Juan José Salazar.Por su parte, el que anda metido de lleno en la “eventitis” es el secretario del Ayuntamiento, Hugo Reséndez, quien asiste a cuanto festejo lo inviten, operando además como embajador del alcalde Lalo Gattás. Reséndez no se pierde quinceañeras, serenatas ni eventos sociales, una estrategia evidente para fortalecer su imagen personal y ganar simpatías populares.Sin embargo, durante los honores a la bandera de este lunes, los reflectores se centraron en la diputada local Katalyna Méndez por disposición del gobernador Américo Villarreal y su esposa, la doctora María Santiago de Villarreal.A veces los mensajes políticos más claros se envían en ceremonias oficiales donde supuestamente solo se habla de logros institucionales. Una foto y un estrado bastaron para el lucimiento de la legisladora, envían una señal favorable a su proyecto; el visto bueno ya lo tiene, ahora le toca capitalizarlo para crecer.El otro miembro del gabinete en la mira es Luis Gerardo Illoldi, quien sostiene que lleva años preparándose para ser alcalde de Ciudad Victoria. A pesar de que sobre él pesan acusaciones públicas por presunta corrupción, delincuencia organizada y enriquecimiento ilícito, Illoldi argumenta que se trata de simple “politiquería” o justifica su patrimonio asegurando que es millonario de abolengo y que sus propiedades provienen de herencias familiares.Lo cierto es que existen denuncias y testimonios sobre una presunta venta de plazas donde, se dice, uno de los defraudados es hijo de una periodista.Dichas indagatorias en la Fiscalía Anticorrupción no fueron ratificadas porque los quejosos terminaron amedrentados y bajo amenaza, conscientes de que los tiempos políticos actuales no favorecen su exigencia de justicia.No obstante, Illoldi se muestra imperturbable ante los cuestionamientos: “Creo que soy apto, y tan es así que los señalamientos en mi contra los he ido enfrentando uno a uno desde el aspecto legal. He sido muy respetuoso; sé que hay un trasfondo político detrás de estas acusaciones. Me siento muy tranquilo y exhorto a que dejemos de lado ese tipo de golpeteo porque no es necesario. Estamos haciendo las cosas bien”, expuso.Con Illoldi de regreso en la agenda por la alcaldía, ahora le tocará a Morena decidir con quién se la juega y si realmente aplicará sus filtros internos. Las sombras de duda siempre oscurecen las mejores intenciones.Hay bastante material de dónde escoger en la capital, pero también piezas de sobra para volver a equivocarse.Bueno, por hoy es todo.
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