PATY CHÍO TITUBEA ANTE LA REELECCIÓN: QUIERE HABLAR DEL TRABAJO, PERO LOS HECHOS HABLAN POR ELLA.

POR LA LIBRE

Por Edelmira Cerecedo García.

La reelección de Paty Chío ya tiene una primera escena para la discusión política de El Mante: cuando la pregunta apunta a su futuro, la respuesta se vuelve más difícil que cualquier discurso de gobierno. Y es que, mientras la alcaldesa busca dejar la definición para después, los nombres de quienes podrían competir en 2027 comienzan a ocupar espacio en la conversación pública.

Martha Patricia Chío de la Garza puede insistir en que todavía no son tiempos electorales y que su prioridad es gobernar. Es una respuesta válida desde el punto de vista institucional. Lo que no puede hacer es esperar que esa fórmula cierre la discusión, porque una cosa es aplazar el anuncio de una aspiración y otra muy distinta disipar las dudas sobre la posibilidad de repetir en el cargo.

La entrevista de hoy volvió a colocar el tema sobre la mesa y dejó una pregunta incómoda: si la reelección está respaldada por los resultados de la administración, ¿por qué cuesta tanto hablar de ella con claridad?

La política tiene esas ironías: a veces, quien intenta esquivar una pregunta termina dándole más vueltas de las necesarias. Y mientras más se rodea una respuesta, más crece la curiosidad sobre lo que realmente se quiere decir.

Paty Chío puede esperar los tiempos de Morena. Lo que no puede esperar indefinidamente es la evaluación de su gobierno. El agua potable, el drenaje, las calles, los servicios públicos, las obras y la atención a las necesidades cotidianas son asuntos que no se resuelven con una respuesta cautelosa frente a los medios. Se resuelven con resultados que la gente pueda comprobar.

La alcaldesa llegó a la Presidencia Municipal con una responsabilidad concreta: gobernar El Mante. Si ahora considera la posibilidad de continuar, la discusión no debería girar únicamente alrededor de lo que ella quiera hacer en 2027, sino de lo que ha hecho desde que asumió el cargo.

Porque la pregunta no es solamente si quiere otros tres años. La pregunta es qué argumentos tiene para pedirlos.

MORENA: UNA BARAJA CON VARIOS NOMBRES Y DISTINTOS POSICIONAMIENTOS

La conversación política en El Mante no se reduce a Paty Chío y sus tiempos para responder. Alberto Moctezuma Castillo, diputado local de Morena, ha manifestado interés en competir por la Presidencia Municipal. A ese escenario se suman Astrid Sontoya Müller y Luis Gerardo Montes Vega, cuyos nombres también forman parte de la conversación política local rumbo a 2027.

Astrid Sontoya, regidora del Ayuntamiento y presidenta de la Comisión de Equidad y Género, ha mantenido presencia territorial mediante actividades de atención social, mercaditos, apoyos a familias y acciones vinculadas con la salud, la educación y el deporte. Su actividad en colonias y comunidades constituye parte de la trayectoria que sus simpatizantes pueden poner sobre la mesa al valorar los perfiles municipales.

Gerardo Montes, también regidor y empresario, es otro de los actores que aparecen en el escenario político local. Su presencia y actividad pública forman parte de una discusión que todavía debe traducirse en definiciones partidistas y propuestas concretas.

Alberto Moctezuma tampoco queda fuera de la fotografía. Como diputado local y médico, es uno de los perfiles que ha levantado la mano para competir. Sin embargo, las mediciones publicadas hasta ahora no lo colocan al mismo nivel que todos sus posibles contendientes.

En una encuesta de Gobernarte publicada en septiembre, dentro del escenario interno de Morena en El Mante, Rigoberto Rodríguez y Paty Chío aparecieron por encima de Alberto Moctezuma. Esa medición lo ubicó por debajo de ambos, aunque no significa que la contienda esté definida ni que ese resultado pueda extrapolarse a otros perfiles que no aparecen en el mismo ejercicio.

Moctezuma está en la baraja, pero en esa fotografía de las preferencias aparece más rezagado. Y en política, levantar la mano es una cosa; convertir el interés en posicionamiento competitivo es otra muy distinta.

Por eso, el escenario no debe reducirse a una disputa entre la alcaldesa y un solo aspirante. Astrid Sontoya, Gerardo Montes, Alberto Moctezuma y otros perfiles pueden formar parte de la conversación, aunque sus niveles de presencia, respaldo y reconocimiento deben analizarse con datos comparables, no con percepciones presentadas como certezas.

La candidatura todavía no está definida. Morena tendrá que resolverla mediante sus procedimientos internos y conforme a las disposiciones electorales aplicables. Ninguno de estos nombres tiene asegurada la nominación y ninguna medición aislada sustituye la decisión partidista.

Pero una cosa es clara: Paty Chío no puede tratar la candidatura como si viniera incluida en el cargo que hoy ocupa.

Si pretende buscar otro periodo, tendrá que defender su gestión ante la ciudadanía y frente a su propio partido. No bastará con invocar las siglas de Morena ni con confiar en que la candidatura se resuelva por inercia.

LAS CUENTAS TAMBIÉN ENTRAN EN LA DISCUSIÓN

La gestión municipal ha sido objeto de críticas periodísticas en torno a los servicios públicos, las prioridades del gasto y la ejecución de obras. También se han difundido señalamientos sobre presuntas irregularidades relacionadas con recursos del DIF municipal y contratos de obra pública.

Es indispensable distinguir entre críticas políticas, observaciones administrativas, posibles daños patrimoniales y responsabilidades legalmente determinadas. No son lo mismo, y cualquier señalamiento debe sostenerse con documentos y respuestas verificables.

Pero esa precisión no exime a la autoridad de informar. La ciudadanía tiene derecho a conocer qué se ha observado, qué se ha aclarado y cuáles son las respuestas del Ayuntamiento.

Paty Chío tiene derecho a responder a los cuestionamientos; los habitantes de El Mante tienen derecho a exigir explicaciones. Si la alcaldesa considera que su administración merece continuidad, la transparencia y los resultados verificables deben formar parte de los argumentos con los que defienda su gestión.

Porque no se puede pedir una nueva oportunidad sin aceptar que la primera administración sea examinada.

EL PROBLEMA NO ES TITUBEAR: ES NO TENER CLARO QUÉ SE QUIERE DEFENDER

Una entrevista no define por sí sola el destino político de una alcaldesa. Tampoco una respuesta dubitativa demuestra que haya perdido respaldo o que su partido vaya a descartarla. Pero sí puede dejar al descubierto una dificultad de comunicación: cuando la pregunta es directa, la ciudadanía espera una respuesta que también lo sea.

Paty Chío puede decir que esperará los tiempos de Morena. Puede sostener que su prioridad es el gobierno. Lo que no puede hacer es pretender que esas respuestas sustituyan el balance de su administración.

Si quiere competir por la continuidad, tendrá que explicar qué ha cambiado para los mantenses, cuáles son los compromisos cumplidos y qué asuntos siguen pendientes. Si decide no buscar otro periodo, también tendrá que comunicarlo cuando corresponda. Lo que no resuelve el dilema es quedarse en una zona de indefinición mientras los demás nombres comienzan a entrar en la conversación.

Astrid Sontoya, Gerardo Montes y Alberto Moctezuma son parte del escenario que se comenta rumbo a 2027, aunque con trayectorias y posicionamientos distintos. La encuesta citada coloca a Moctezuma por debajo de Paty Chío y Rigoberto Rodríguez en ese escenario específico; no permite, en cambio, comparar directamente a los cuatro perfiles porque Astrid y Gerardo no aparecen en esa misma medición.

Así que la entrevista de hoy deja una lección política sencilla: esquivar la pregunta no elimina la pregunta. Y cuando lo que está en juego es la continuidad de un gobierno, las respuestas terminan pesando tanto como los resultados que se presumen.

Paty Chío todavía tiene tiempo para fijar una posición. Lo que no tiene es una garantía de continuidad por el solo hecho de ocupar la alcaldía. La reelección tendrá que defenderse con hechos, explicaciones y una gestión que resista el escrutinio público.

En El Mante, la conversación rumbo a 2027 ya comenzó. La pregunta es si Paty Chío está lista para responder con la misma claridad con la que otros perfiles empiezan a hacerse presentes.

LA FUERZA DE LA UAT ESTÁ EN SU GENTE

Las universidades no se construyen con discursos, se construyen con hechos. Y en la Universidad Autónoma de Tamaulipas, esos hechos tienen dos rostros: el de miles de trabajadores que sostienen diariamente la institución y el de jóvenes que salen a la cancha a defender sus colores.

Ahí está el verdadero pulso de una casa de estudios: en su capacidad para reconocer a quienes la mantienen en marcha, construir acuerdos con su fuerza laboral y respaldar a las nuevas generaciones que buscan abrirse camino.

Esa es la lectura que dejan dos acontecimientos de la UAT: el reconocimiento del rector Dámaso Anaya Alvarado a los trabajadores sindicalizados durante el 53 aniversario del SUTUAT y la victoria de tres goles a cero de Correcaminos sobre Leones de Nuevo León FC en la Liga TDP. Dos escenarios distintos, pero una misma institución que necesita cohesión, identidad y resultados para consolidarse.

EL RECONOCIMIENTO QUE TAMBIÉN HABLA DE POLÍTICA INSTITUCIONAL

En Matamoros, Dámaso Anaya puso el acento en los trabajadores que hacen posible la operación cotidiana de la Universidad Autónoma de Tamaulipas.

Durante la conmemoración del 53 aniversario del Sindicato Único de Trabajadores de la UAT, reconoció a las 2 mil 573 personas que integran el SUTUAT, entre personal de base, eventuales y jubilados. Detrás de esa cifra hay trayectorias laborales, familias y décadas de servicio que forman parte de la historia universitaria.

El mensaje del rector tuvo un componente que merece atención: la relación entre Rectoría y sindicato. El diálogo, el respeto mutuo y la búsqueda de acuerdos son fundamentales para una institución que debe cumplir sus responsabilidades académicas y administrativas sin perder de vista los derechos y las condiciones de quienes la sostienen diariamente.

En una universidad pública, la estabilidad institucional no depende exclusivamente de las decisiones que se toman desde la Rectoría. También requiere comunicación con la representación sindical, reconocimiento al trabajo y capacidad para construir entendimientos.

Por eso, el homenaje a quienes cumplieron 15, 20, 25, 30, 35 o más años de servicio tuvo un significado que va más allá del protocolo: reconocer la experiencia acumulada y el sentido de pertenencia de quienes han dedicado buena parte de su vida a la UAT.

Eduardo Serna Tristán, secretario general estatal del SUTUAT, recordó el origen de la organización y el legado de quienes comenzaron a construirla hace 53 años. Una historia que obliga a mirar hacia adelante sin olvidar que ninguna transformación institucional puede sostenerse si desconoce a quienes la hacen posible.

El desafío consiste en que ese reconocimiento se mantenga en la práctica cotidiana. Las buenas relaciones entre autoridades y sindicato adquieren verdadero valor cuando se traducen en acuerdos, condiciones laborales adecuadas y mejores servicios para la comunidad universitaria.

CORRECAMINOS: LOS RESULTADOS TAMBIÉN CONSTRUYEN IDENTIDAD

Mientras en Matamoros se reconocía la trayectoria de los trabajadores universitarios, en Ciudad Victoria los jóvenes de Correcaminos respondían en la cancha con una victoria contundente.

El conjunto universitario derrotó 3-0 a Leones de Nuevo León FC en la jornada seis de la temporada 2026-2027 de la Liga TDP MX, disputada en el Estadio Eugenio Alvizo Porras, dentro del Centro Universitario Victoria.

Edgar Alvarado abrió el marcador al minuto 27, después de una jugada que comenzó con el remate de Franco Cisneros. Antes del descanso, Alex Norato tuvo la oportunidad de ampliar la ventaja desde el punto penal, pero el guardameta visitante evitó la anotación.

En la segunda mitad, Franco Cisneros convirtió otra pena máxima y Arturo Zurita puso cifras definitivas para sellar el 3-0. Con el resultado, Correcaminos llegó a nueve puntos en el Grupo 17 y comenzó su preparación para visitar al CF Nuevo León el próximo 17 de octubre.

La victoria cuenta en la clasificación, pero también en la formación de los jóvenes que encuentran en el deporte universitario un espacio para desarrollar disciplina, responsabilidad y trabajo colectivo.

Una goleada no resuelve una temporada, y el equipo todavía tiene camino por recorrer. Sin embargo, ganar en casa, mantener el arco en cero y sumar tres puntos constituye una respuesta deportiva concreta.

DOS ESCENARIOS, UNA MISMA RESPONSABILIDAD

La Universidad Autónoma de Tamaulipas tiene distintas maneras de construir prestigio. Una pasa por sus aulas, laboratorios, facultades y centros de investigación; otra, por el trabajo administrativo y sindical que permite que la institución funcione; y una más, por sus equipos deportivos, que representan a la comunidad universitaria frente a otras instituciones.

Dámaso Anaya enfrenta el reto de mantener esa estructura articulada, reconocer a quienes llevan años sosteniéndola y abrir oportunidades para las nuevas generaciones. El SUTUAT tiene en su historia y en su representación una responsabilidad que debe expresarse en diálogo y resultados para sus agremiados. Correcaminos necesita convertir sus victorias en regularidad competitiva.

No son asuntos idénticos, pero forman parte de una misma conversación sobre la vida universitaria: qué se reconoce, qué se fortalece y qué resultados se entregan a la sociedad.

La UAT no se construye únicamente desde el despacho del rector ni se representa solamente durante una ceremonia. Se construye todos los días, con trabajadores que cumplen su jornada, estudiantes que se preparan y jóvenes deportistas que salen a competir con los colores de su universidad.

La identidad universitaria se demuestra en el trabajo cotidiano, se fortalece con el reconocimiento a su gente y se defiende en la cancha.

Se lo dejo de tarea.

Post Author: Editor 1

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