¿Lealtades de ocasión?

Por La Libre.

Por Edelmira Cerecedo Garcìa.

La política tiene memoria. Y aunque algunos apuesten a que los ciudadanos olvidan rápido, hay fotografías que pesan más que mil discursos.Ayer, mientras miles de simpatizantes, legisladores, alcaldes, regidores y operadores políticos acudían al llamado para acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el evento de rendición de cuentas a dos años del triunfo electoral que dio origen al actual proyecto de gobierno, hubo ausencias que no pasaron desapercibidas.Los espacios estaban listos. Las invitaciones fueron hechas. El mensaje político era claro: respaldar un movimiento del que hoy forman parte y del que han obtenido posiciones, candidaturas y protagonismo. Sin embargo, figuras como Olga Juliana Elizondo Guerra, Adrián Oseguera Kernion, Kassandra de los Santos Flores, María López, Maki Esther Ortiz Domínguez y el alcalde Carlos Peña Ortiz optaron por no estar.Y en política, las ausencias también comunican.Nadie está obligado a asistir a un acto partidista o de respaldo político. Eso es cierto. Pero cuando se trata de una convocatoria relacionada con el liderazgo nacional que encabeza el movimiento al que se pertenece, la ausencia deja de ser un asunto de agenda para convertirse en un mensaje.Porque la lealtad política no se presume en los comunicados ni en las redes sociales. Se demuestra cuando llega el momento de respaldar públicamente un proyecto común.La pregunta es inevitable: ¿se trató de una simple coincidencia o de una señal de que algunos actores comienzan a marcar distancia? ¿Estamos viendo diferencias estratégicas o simplemente el cálculo de quienes consideran que ya no necesitan aparecer en la misma fotografía?Lo cierto es que mientras unos acudieron a refrendar su cercanía con el liderazgo nacional, otros decidieron ocupar la silla vacía.Y en los movimientos políticos, las sillas vacías suelen hablar más fuerte que los discursos. La historia reciente de la política mexicana está llena de personajes que confundieron el poder prestado con patrimonio propio. Casi todos terminaron descubriendo que los proyectos colectivos tienen memoria y que la disciplina política suele ser exigente con quienes aparecen cuando conviene y desaparecen cuando se les requiere.Las lealtades se ponen a prueba precisamente cuando nadie pasa lista. Ayer, sin necesidad de hacerlo, quedó claro quiénes estuvieron presentes y quiénes decidieron no estar. El resto es interpretación política. Y de eso, sin duda, se hablará durante varios días. …..Se lo dejo de tarea.

Post Author: Editor 1

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