
En una jornada donde el corazón latió al ritmo de los colores de México, Morena Tamaulipas
demostró que cuando el pueblo sale a la cancha de la democracia, la transformación siempre juega
de local.
Mientras miles de mexicanas y mexicanos se sumaban y mantenían la emoción del fútbol y
alentaban con orgullo a nuestro país, en Tamaulipas la militancia también salió a portar la camiseta
de México, participando con entusiasmo en las Asambleas Informativas en defensa de la
transformación y la soberanía nacional.
En Abasolo, cerca de 500 personas se dieron cita en la plaza principal para respaldar el proyecto de
nación que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La asamblea fue encabezada por
Rómulo César Pérez Sánchez, presidente del Consejo Estatal de Morena Tamaulipas, acompañado
por la secretaria de Finanzas del Comité Ejecutivo Estatal, Noralba Juárez, así como por las y el
referente Olga Sosa Ruiz, Yazmín Saldaña, Silvia Chávez, Silvia María Burgos Sánchez y Ermundo
Sánchez.
En tanto, en Antiguo Morelos, más de 140 habitantes dejaron claro que, cuando se trata de defender
la soberanía nacional y los logros de la transformación, el pueblo nunca se queda en la banca.
La presidenta del Comité Ejecutivo Estatal de Morena Tamaulipas, Mtra. Lupita Gómez, encabezó
esta asamblea junto con el secretario de Organización, Sergio Huerta; la secretaria de Formación
Política, Yuli Mata; así como las y los referentes Blanca Narro, Dr. Alberto Moctezuma Castillo,
Francisco Hernández, José Hernández Hernández, María de Jesús Reséndiz Pacheco, San Juanita
López Olvera, Juan Barbosa Domínguez y Ángel Nájera Ortega.
Durante ambas asambleas se reiteró que la mejor estrategia para defender a México es mantener
al pueblo informado, organizado y unido, porque la transformación se construye desde el territorio
y con la participación de todas y todos.
En esta jornada quedó demostrado que el verdadero triunfo no sólo se celebra en una cancha:
también se conquista en las plazas públicas, donde mujeres y hombres organizados defienden la
justicia social, la soberanía nacional y el derecho del pueblo a decidir su propio destino. Porque
cuando México juega unido, el pueblo siempre anota el gol más importante: el de la transformación.

