
Por La Libre
Por Edelmira Cerecedo Garcìa
En política muchas veces se habla de inversión, desarrollo y crecimiento como si fueran palabras mágicas, pero pocas veces se aterriza qué significa realmente para la raza de a pie. Esta semana, en la rueda de prensa donde se anunció la colaboración estratégica con OXXO, el mensaje del gobernador Américo Villarreal Anaya fue bastante claro: si hay confianza, llegan las oportunidades.
Y ojo, no fue un simple anuncio de “foto y aplauso”. Lo interesante aquí es cómo se está moviendo la dinámica económica en Tamaulipas. Porque mientras en otros estados apenas andan tratando de convencer empresas de invertir, acá ya se están abriendo espacios reales para productores locales dentro de una de las cadenas comerciales más grandes del país.
Eso no pasa por casualidad.
Para que una empresa como OXXO le entre de lleno a fortalecer su presencia y además apostar por productos hechos en Tamaulipas, tiene que existir estabilidad, coordinación y sobre todo seguridad. Y ese fue justamente uno de los puntos que más peso tuvo en el mensaje del gobernador: cuando un estado genera condiciones de confianza, el sector privado responde.
Lo más importante quizá ni siquiera son los grandes números, sino el efecto en lo cotidiano. Que un microempresario pueda colocar su salsa, su carbón, su botana o cualquier producto regional en cientos de tiendas significa ventas, empleo y movimiento económico para familias enteras. Ahí está el ejemplo del carbón “El Bernal”, un proyecto local que hoy ya empieza a crecer más allá de su comunidad y a posicionarse en nuevos puntos de venta.
Ese tipo de historias son las que realmente terminan cambiando la conversación económica de un estado.
Porque durante muchos años Tamaulipas cargó con una narrativa complicada, donde hablar de inversión o crecimiento parecía imposible. Hoy el discurso empieza a cambiar poco a poco. Y aunque todavía falta camino por recorrer, sí se nota una estrategia del gobierno estatal enfocada en generar condiciones para que la iniciativa privada se anime a invertir y consumir local.
Américo Villarreal ha insistido mucho en eso: fortalecer el mercado interno, apoyar al pequeño productor y hacer que el desarrollo no se quede solamente en las grandes ciudades o en unos cuantos sectores.
Y claro, siempre habrá quien diga que todavía falta más apoyo, más resultados o más rapidez. Eso también es válido. Pero también hay que reconocer cuando empiezan a darse señales de que las cosas sí se están moviendo.
Porque al final, la economía no se levanta solo con discursos bonitos. Se levanta cuando el productor local vende, cuando una empresa apuesta por el estado y cuando las familias sienten que sí hay oportunidades para salir adelante. Y justamente esa parece ser la apuesta que hoy quiere consolidar Tamaulipas.
El gusano barrenador exige atención de todos.
El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, fue claro al advertir que el gusano barrenador ya no es solo un problema del sector ganadero, sino un riesgo que requiere la participación de toda la sociedad.
La decisión de la UAT de reforzar su colaboración con el Gobierno de Tamaulipas refleja que el tema se está tomando con seriedad, no solo en el campo, sino también desde la investigación, la prevención y la atención en comunidades afectadas.
Y es que cuando una plaga ya aparece en ganado, perros y fauna silvestre, queda claro que nadie puede verlo como un problema ajeno. La prevención y la vigilancia tendrán que convertirse en tarea de todos, antes de que el impacto sea mayor.
Por otro lado el tema también importante.
Fue encabezada por el gobernador Américo Villarreal Anaya, la Mesa de Paz revisó avances del programa piloto de atención a la violencia familiar en Ciudad Victoria, fortaleciendo la coordinación entre instituciones para brindar mayor protección y acompañamiento a las familias tamaulipecas.
La tarea es muy mínima pues …
Qué conveniente resulta ser “nueva” en Tamaulipas. Si eres Secretaria de Salud como la Doctora AdrianaHernández Campos, te ahorras rendir cuentas ante el Congreso porque apenas te estás acomodando en la silla. 26 diputados aplaudieron la lógica: para qué preguntar sobre hospitales si la titular todavía no se aprende el nombre de las direcciones. Mientras tanto, Seduma sí fue a comparecer el Lic. Karl Heinz Becker Hernández, pero solo para confirmar lo obvio: tenemos más de 3,800 tiraderos clandestinos. O sea, nos fallan las comparecencias de salud, pero nos sobran los basureros sin dueño.
Al ritmo que vamos, el próximo argumento será que no se puede limpiar el estado porque el Secretario de Medio Ambiente también está “nuevo” conociendo los mapas y localizandolos…Se lo dejo de Tarea.

