
Por Oscar Diaz Salazar
Solita y sola, tan solo con sus familiares e incondicionales se está quedando la presidenta municipal de Tampico, Monica Villarreal Anaya, quien ya no goza de la confianza y el aprecio de los miembros del Cabildo y de los aliados que en su momento le brindaron su apoyo para que llegara al cargo.
Ignorante de muchas cosas, entre otras de que el gobierno del municipio está a cargo de una asamblea, la presidenta y hermana incomoda del señor de Victoria, se cree y actúa como dictadora, como si el gobierno municipal fuera unipersonal, en donde solamente sus chicharrones truenan y sus deseos son ordenes que deben cumplirse sin chistar, ni hacer cambios.
A quienes se han atrevido a diferir de sus ordenes, a los que han expresado opiniones diferentes, a los que no se han plegado a sus caprichos, les manda a sus incondicionales para que los hostiguen, destacando entre sus porros encargados de disuadir a sus críticos, el Director de Gobierno.
La alcaldesa porteña ha incurrido también en el uso faccioso de las instituciones y en el trafico de influencias, pues tambien ha dispuesto de las oficinas estatales para “acalambrar” a sus criticos, que luego de discrepar con Doña Monica, han recibido visitas a sus negocios, despachos, consultorios, comercios, etc., de inspectores que llegan a realizar auditorias, sin pretexto, sin aviso, sin antecedentes, siendo muy obvio que se trata de una visita por cortesía de la hermana incomoda.
Los tampiqueños no han terminado de arrepentirse por haber votado a la priista disfrazada de morena, por haberle dado la confianza a una persona cuyo mérito mayor, aunque se me enojen las feministas, es ser “hija de” y “hermana de”.
Menciono lo del priismo de Monica Villarreal, porque está gobernando como el mejor de los priistas, que es el peor de los priistas. Gobierna de forma autoritaria, ineficiente, abusiva y antidemocratica, muy lejos de lo que postula el partido y el movimiento que la catapultó a la presidencia de su pueblo y la sacó de la mediocridad en la que transcurría su carrera política.
A la hermana incomoda le entregaron una ciudad limpia, con un sistema de recolección de basura eficiente, con el alumbrado público en optimas condiciones. Los tampiqueños ven como el deterioro se va acumulando, como la ciudad se va ensuciando, como el brillo se va apagando.
Tengo amigos y amigas tampiqueños que militan en morena y/o simpatizan con el movimiento, que en su momento me criticaron por mi reconocimiento y elogio a la labor del alcade panista Chucho Nader, a quien le regateaban el merito de tener la ciudad limpia, ordenada y funcionando. Esos mismo amigos hoy me dicen que morena y Monica haran una gestión de debut y despedida, y no solo por las reformas legales y a los estatutos del partido para prohibir la reeleccion, tambien y principalmente por el pesimo gobierno que esta haciendo la hermana de ya saben quien, ayudada, -o mas bien estorbada-, por sus hijitos, yernos y dos o tres comadres tan incompetentes como ella.
Concluyo diciendoles que no tengo problemas de ningun tipo, ni hacendarios, ni legales, ni laborales… pero si muy pronto resulta y me entero que si tenia, será por cortesía de la PHT, Primera Hermana de Tamaulipas.

