Por Daniel Fuentes
Siguen los desperfectos en la torre José López Portillo, mejor conocida como la torre de cristal y es que en diversas ocasiones, trabajadores en este edificio han manifestado la poca o nula intervención por parte de las autoridades del mantenimiento de los elevadores.
Reiteradamente trabajadores del sector de educación manifiestan su inconformidad con dicha situación, ya que existen servidores públicos de la tercera edad que laboran en el edificio y tienen que hacer uso de las escaleras representando en ocasiones un riesgo en su integridad.
Cabe destacar que los elevadores no cuentan con aire acondicionado, botón de pánico o número de emergencias, llegando en algunas ocasiones personas que se han quedado atoradas en su interior debido a las continuas fallas que presentan, a pesar de haber sido rehabilitado en su totalidad este inmueble de 12 pisos.
Mencionan que por semana es común que por lo menos en una ocasión alguna persona quede atorada en el interior.
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