
Por La Libre
Por Edelmira Cerecedo García.
Hay triunfos que sirven para levantar la moral de un partido y otros que realmente cambian el tablero político. La elección interna del PAN en Tamaulipas parece ubicarse en el primer grupo.
La fórmula integrada por Gloria Garza y César “El Truko” Verástegui logró una victoria contundente. Los reportes de la jornada muestran una ventaja amplia en municipios estratégicos como Nuevo Laredo, Matamoros, Ciudad Victoria, Miguel Alemán, Altamira, El Mante, Xicoténcatl y González, dejando claro que la estructura territorial del llamado “trukismo” sigue viva y con capacidad de movilización.
No es un dato menor. Hace apenas unas semanas la campaña estuvo marcada por impugnaciones, acusaciones y una disputa interna que amenazaba con fracturar al partido. Al final, las urnas hablaron y la militancia terminó cerrando filas con la fórmula que encabezó Gloria Garza.
Sin embargo, aquí empieza la parte incómoda.
Una cosa es ganar el PAN y otra muy distinta es competir contra Morena.
Porque la oposición en Tamaulipas sigue enfrentando el mismo problema que arrastra desde 2022: conserva liderazgos con capacidad de convocatoria, pero no ha logrado construir una narrativa renovada que seduzca a quienes dejaron de votar por ellos.
Sí, “El Truko” continúa demostrando que mantiene influencia política en buena parte del estado. Su operación territorial quedó nuevamente acreditada. Gloria Garza, por su parte, tendrá la responsabilidad de convertir esa victoria interna en una dirigencia que una, no solamente que administre al partido.
Pero tampoco hay que caer en la tentación de confundir una elección entre militantes con una elección constitucional.
Los números internos entusiasman. Los números externos todavía están por escribirse.
Porque el PAN ganó su elección… dentro del PAN.
Lo verdaderamente complicado comienza mañana: reconstruir un partido que perdió el gobierno estatal, recuperar la confianza de ciudadanos que ya no militan y presentar una alternativa competitiva rumbo a 2027.
Hoy pueden celebrar.
Pero sería un error pensar que con esta victoria ya regresaron al poder.
Todavía no.
Porque una oposición fuerte no se mide únicamente por cuántos militantes moviliza un domingo. Se mide por su capacidad para convencer a los ciudadanos que ya no le creen.
Y, siendo francos, a Acción Nacional en Tamaulipas todavía no le alcanza el tiempo, ni la organización, ni el discurso para asumir que ya está listo para disputar el poder de nuevo.
La victoria de Gloria Garza y César “El Truko” Verástegui es un buen punto de partida. Pero sigue siendo eso: el inicio de una reconstrucción. No la meta.
La ciencia que sí debe convertirse en decisiones.
El rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, Dámaso Anaya Alvarado, presentó ante el gobernador Américo Villarreal Anaya los avances del Atlas de Riesgos Hidrometeorológicos, un proyecto que abarcará inicialmente 33 municipios y permitirá identificar zonas vulnerables, modelar escenarios de inundación y fortalecer la planeación en materia de Protección Civil.
Opinión
Más que un documento técnico, este atlas debe convertirse en una guía para tomar decisiones. La prevención no puede seguir llegando después de las emergencias. Si la información científica se utiliza para planear obras, ordenar el crecimiento urbano y proteger a las comunidades más vulnerables, entonces el trabajo de la UAT habrá cumplido su verdadero propósito. La ciencia tiene valor cuando sale de los escritorios y ayuda a salvar vidas.

