El Fogón
José Ángel Solorio Martínez
MORENA, lleva varios pasos adelante a los demás partidos en Tamaulipas, en el asunto de la sucesión gubernamental. Ahora emerge con gran fuerza, como líder regional el alcalde de ciudad Madero, Adrián Oseguera Kernión. En menos de tres días, el jefe edilicio se reunió para instrumentar proyectos de desarrollo regional con el gobernador el Veracruz, Cuitláhuac García y la Secretaría de Energía, Rocío Nahle.
Oseguera, dialogó con el Ejecutivo estatal veracruzano para implementar una tarea de obra pública emergente para acercar mucho más las poblaciones del norte del vecino estado, con el mercado y sobre todo la oferta de servicios turísticos que tiene Madero.
Mientras tanto, la Secretaria Nahle, conversó con el alcalde de las inversiones que el gobierno de la República hará en la refinería de la ciudad y que detonará desarrollo y bienestar para los trabajadores de PEMEX y para la sociedad en su conjunto.
La enviada de la Federación, anunció que se contratará para aprovechar la experiencia notable, a trabajadores jubilados de la paraestatal. Esa estrategia, fue recibida con júbilo por los petroleros que de nueva cuenta se reinsertarán en la bolsa de trabajo de la región.
¿Qué significado político tienen esos dos eventos en ciudad Madero y en la región?
Primero:
Convierte a Oseguera Kernion en el interlocutor válido entre la sociedad del sur tamaulipeco y las instancias de la Federación. Por varias razones; entre ellas: es militante de MORENA; gobierna un municipio estratégico para la estrategia lopezobradorista de hacer repuntar económicamente las zonas en donde se procesa petróleo; y una insoslayable: organizó el evento proselitista más amplio y extenso en Playa Miramar, en donde casi 20 mil tamaulipecos recibieron al entonces candidato Andrés Manuel López Obrador.
Segundo:
Amplía sus consensos en la CDMX. Durante su campaña, el candidato Oseguera construyó una galvanizada estructura social y territorial en la ciudad. Tan eficaz fue esa red de seguidores, que aplastó a un tejido político construido por el panista Andrés Zorrilla en base a decenas de millones de pesos. Es decir: hasta antes de estos dos actos con el Ejecutivo estatal de Veracruz y con la Secretaria de Energía, era un relevante alcalde, pero encapsulado en su localidad. Hoy, mostró que está en la línea estratégica de MORENA para llegar a la sucesión gubernamental con una baraja sólida y crecida.
Tercero:
Ambos hechos, acarrearán desarrollo y crecimiento de la ciudad que gobierna. Con el mejoramiento de la red carretera del norte veracruzano, se achicarán distancias entre los mercados y entre los servicios proceso en el que Madero –por tener más desarrollo económico que los municipios del norte jarocho; miles de veracruzanos, vacacionan en la playa de Madero- es el principal ganador y beneficiario de esos acuerdos. Ello, podría ensanchar los consensos sociales del alcalde morenista.
Cuarto:
El plan de obras emergente de Cuitláhuac, en mucho beneficiará a los ciudadanos de Tamaulipas. Hoy, con las carreteras heredadas por el clan Yunes quien se traslada por carretera desde el sur del estado a la CDMX hace entre 8 o 9 horas. Con las rúas restauradas, se harán menos de cinco horas. Este plan, metería capital –difícil ponderarlo, en cifras- al morral del presidente municipal.
Quinto:
Hasta hoy, de los aspirantes morenistas, Oseguera Kernión es quien posee las más amplias coberturas regional y nacional.
El PAN tamaulipeco, parece jugar a una sola carta: el senador Ismael García Cabeza de Vaca.
En el paisaje azul tamaulipeco, no se ve otra figura.
Maky Ortiz, cada día dilapida más su capital político. Alucinada, enfebrecida, violenta la ley –viola un amparo de un Consejero de la COMAPA, que había logrado esa garantía constitucional de parte de un Juez- no respeta pactos (se hizo la occisa, y no ha entregado la COMAPA al Chuma Moreno), y cada día afloran mas y más pillerías de su familia que siguen lucrando con la frágil salud de la doctora que exhibe serios problemas de salud física y mental.
En tanto, MORENA enfila y afila a sus alfiles en el complicado ajedrez tamaulipeco, el PAN tiene un solo as.
¿Y el PRI?
Ya está en la estrategia desde las bases militantes: se escurrirán al PAN, o a MORENA, según sean los candidatos.
Por lo pronto, Oseguera está dentro de la olla.

